ESTADO DE MÉXICO.- El cortometraje, Uno con el Mar, un documental de archivo de 35 minutos que explora nuestra relación con el océano se proyectó en la Unidad Lerma de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde mediante de este trabajo colectivo y crítico, se invita a reflexionar sobre ese vínculo y a asumir la responsabilidad de protegerlo.
Christopher Lagunas Bautista de 24 años y egresado de la carrera de Arte Digital en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), presenta una narrativa que nació en un programa de esa Institución, al que se integró mediante una convocatoria.
Comentó que el proyecto consistía en realizar un audiovisual en colaboración con la organización ecologista Greenpeace utilizando su material de archivo para contar una historia donde se hablara sobre la contaminación de los océanos y generar responsabilidad frente a esta problemática.

Indicó que fue una experiencia muy desafiante y complicada, ya que era la primera vez que enfrentaba un plan de tal magnitud, su mayor reto, fue equilibrar el rigor científico, basado en datos duros, y la sensibilidad humana.
“Cómo conectar ambos de forma auténtica, e integrarlos sin perder mi esencia, a través de prueba y error fui ajustando el enfoque, realicé entre 15 y 20 versiones del contenido hasta lograr una narrativa coherente y poderosa. El proceso tomó 2 años y 4 meses”, agregó.
La pieza se compone de fragmentos de cerca de 500 videos; grabaciones propias, videos donados, otros adquiridos mediante pago y algunos de descarga libre, debido a que el material proporcionado por Greenpeace resultó insuficiente, pues en su mayoría correspondía a campañas o misiones; este procedimiento permitió crear una visión personal, desde interpretaciones específicas y sensibles.
Explicó que la idea fue clara, generar conciencia. Durante la investigación encontró el poema de Jorge Luis Borges El Mar, y de ahí elaboró una analogía de quién es el mar y quiénes somos nosotros.

En el trabajo y las pláticas con su asesora, identificó el impacto emocional de la crisis marina y decidió elaborar este documental, que fuera muy inmersivo y personal, capaz de trasladar al espectador aquello que él mismo sentía.
En relación con las declaraciones que aparecen, optó por invitar a jóvenes de su círculo cercano, como Gustavo Antúnez, trabajador de esta institución y artista, estos amigos, colaboradores, compañeros de estudio de diversas carreras, debían contestar la pregunta: ¿Quiénes somos frente al mar?
La musicalización debía ser original y orgánica, por lo que contactó al artista finlandés Lauri, a quien conoció en una producción previa y el compositor entregó la melodía en tres días.
Señaló que al inició pensó narrar con su propia voz, aunque después prefirió por la voz experta de Priscila Díaz Carpio, el resultado le pareció extraordinario, como ya tenía esta parte de la narración, volvió a cuestionarse replantear todo para que en su conjunto fuera realizado con esa misma seriedad.
Volvió a grabar los testimonios en cabina con equipo profesional para la nueva producción; este desarrollo permitió reencontrarse con sus compañeros, además redescubrir sus voces y recuperar momentos que despertaron risas, lágrimas y una intensa emoción colectiva.
Lagunas Bautista consideró que la autenticidad y conexión humana quedaron plasmadas en el documental, que muestra el verdadero poder de las palabras.