GUADALAJARA, JAL.- La conservación voluntaria es clave para la protección del patrimonio natural en Jalisco, y en este marco el estado suma el Parque Natural Sierra Mazati como una nueva Área Destinada Voluntariamente a la Conservación de carácter federal, reconocida por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).
El parque, ubicado en los municipios de Chiquilistlán y Tapalpa, recibió el Certificado CONANP-643/2025, de manos de Pedro Álvarez Icaza, Comisionado de la CONANP, en la Casa de la Cultura de Tapalpa, acompañado de Paola Bauche Petersen, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET), así como de autoridades de ambos municipios.
También estuvo presente personal de la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente de Ayuquila Alto (JIDELAA), y de la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente Lagunas (JIMAL), ya que, a través de las Juntas Intermunicipales, la SEMADET desdobla la política ambiental en las diferentes regiones del estado.

Con esta certificación se protegen mil 70 hectáreas de bosques de pino-encino, cañadas con vegetación abundante y escurrimientos temporales, ecosistemas fundamentales para la captación e infiltración de agua.
Jalisco alcanza 14 certificados federales de este tipo, que en conjunto conservan 9 mil 544 hectáreas, fortaleciendo el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
El programa federal es un instrumento mediante el cual propietarios de ejidos, comunidades, particulares u organizaciones deciden voluntariamente conservar sus predios para proteger la biodiversidad, sin perder la propiedad de la tierra.
Durante el acto, la Secretaria Paola Bauche destacó el trabajo colaborativo entre los tres órdenes de gobierno en beneficio de las áreas naturales de la entidad, en este caso, de un valioso territorio localizado en los municipios de Tapalpa y Chiquilistlán.
También agradeció a Jorge Ignacio Pereda, Director y Fundador del Parque Natural Sierra Mazati, por ser ejemplo para otros particulares en materia de conservación del patrimonio natural de Jalisco.
Este parque natural es hábitat de especies emblemáticas como el jaguar, puma, ocelote, tigrillo, gato montés y guajolote silvestre, así como de flora y fauna en alguna categoría de riesgo y especies endémicas de México.
Las ADVC son destinadas voluntariamente por el propietario del predio, que puede ser una persona física, moral, privada, pueblos y comunidades indígenas o una organización social.
Este tipo de instrumento representa un blindaje ante obras públicas, incluyendo explotación minera o de hidrocarburos y solo permite usos y aprovechamientos sustentables.
La importancia de las ADVC radica en sus beneficios medioambientales, entre los cuales están la mitigación del cambio climático, regulación del clima, mejora en la calidad del aire, mejora en la calidad del agua, protección de la dinámica de los ecosistemas, conservación de especies de flora y fauna.
SEMADET refrendó el compromiso de impulsar esquemas voluntarios de conservación que contribuyan a la preservación de la biodiversidad y al bienestar de las comunidades.