TEXTO Y FOTOS: Orseta Bellani
Ya está en funciones el cuartel de la Guardia Nacional que la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) construyó en la entrada de Chetumal, Quintana Roo, a pesar de no contar con los permisos ambientales.
Las obras arrancaron antes de que el ejército presentara el proyecto ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y siguieron a pesar de que, en el resolutivo del 13 de agosto de 2025, la dependencia negó su autorización precisamente porque la Sedena empezó las construcciones sin contar con las autorizaciones correspondientes, afectando 4.55 hectáreas de selva y contraviniendo uno de los principios fundamentales en el derecho ambiental: que la solicitud de permiso tiene que ser previa.
El cuartel se inauguró el pasado 28 de enero y será la base de operación de la Cuarta Compañía del Segundo Batallón de Seguridad Ferroviaria del Sureste de la Guardia Nacional, cuya presunta función será brindar seguridad al Tren Maya. De hecho, se encuentra a un lado de los talleres y cocheras del ferrocarril y del aeropuerto de Chetumal, que también está operado por Sedena.

El coronel Omar Hernández López afirmó que el presupuesto de la obra fue de 268 millones de pesos y que pronto finalizará también la construcción del complejo habitacional que consta de 60 departamentos para los mismos militares.
“Se identificó que en el predio de ubicación del proyecto ya se realizó la remoción de la vegetación existente y, por ende, el cambio de uso del suelo de áreas forestales, así como un gran avance en la construcción de la infraestructura”, escribe la Semarnat en su resolutivo y señaló que, además, la Sedena realizó un pago de derechos que corresponde a la mitad de la cifra que hubiera tenido que pagar.
Tras la publicación del resolutivo, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) debía actuar de forma inmediata y proponer medidas de restauración y mitigación de la zona, o hasta disponer la clausura de las obras ilegales.
“Que el cuartel se haya inaugurado es algo incongruente con lo que marca el procedimiento ambiental y nos deja en la incertidumbre de si se llevó a cabo alguna medida de restauración o mitigación. Nos encontramos en una falta de seguridad jurídica, porque no se está cumpliendo el procedimiento legal”, afirma Irma Morales Cruz, de la Asociación Civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS).
“Esta inauguración nos deja con un mal sabor en la boca y nos preocupa que, en el momento en que no se hace el procedimiento debido, los ciudadanos acaban pensando que no vale la pena denunciar”, dice la abogada de la asociación ambientalista quintanarroense. Desinformémonos contactó a Profepa solicitando una entrevista sobre el tema, pero no recibimos respuesta.
Son muchas las obras civiles que el ejército construyó en la Península de Yucatán a pesar de no contar con los permisos ambientales: los hoteles Mundo Maya, que edificó a lo largo de la ruta del Tren Maya, las vías del ferrocarril y sus estaciones, el aeropuerto internacional de Tulum y los bancos de extracción de material pétreo. Sin embargo, las obras de Sedena en la capital de Quintana Roo son las primeras que Semarnat decide no autorizar por haber arrancado sin contar con su autorización.
Material publicado originalmente por desinformemos.org. https://desinformemonos.org/
