Greenpeace pide a SEMARNAT rechazar megaproyecto de Royal Caribbean

@Mahahual no es parque temático @La organización entregó un análisis en el que describen diferentes omisiones de la MIA, en actual proceso de evaluación, y potenciales afectaciones @Daños al sistema de manglares y de especies protegidas, así como privatización del territorio, entre las principales advertencias
14 de febrero de 2026

CIUDAD DE MÉXICO – La mañana del jueves la organización ambientalista  Greenpeace México se dio cita a las afueras de las oficinas de la Secretaría de Medio  Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) con el objetivo de presentar información  decisiva para que esta institución rechace de manera definitiva y permanente los  permisos del proyecto Perfect Day, un megaparque de diversiones que la transnacional  Royal Caribbean pretende construir en Mahahual, Quintana Roo.  

A través de una conferencia de prensa in situ, Greenpeace México presentó los  principales resultados de un análisis técnico que realizó de la Manifestación de Impacto  Ambiental (MIA-R), y expuso que tal instrumento presenta diversas omisiones y  falsedades que, de ser aprobado el proyecto, implicaría graves amenazas para la  supervivencia del ecosistema de Mahahual y su territorio.  

La organización hizo entrega del documento con el propósito de que las advertencias  ahí plasmadas sean consideradas de manera inmediata por la dependencia encargada  de velar por la protección de los ecosistemas en el proceso de evaluación de impacto  ambiental y actúe sin dudar a favor de la protección de la Selva Maya.  

La organización afirmó que este documento, que entregó a través de la Oficialía de  Partes con una carta dirigida a la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, presenta  elementos suficientes para afirmar que esta localidad y la vida que la habita se  encuentran en un serio riesgo de sufrir afectaciones múltiples, muchas de ellas difíciles  de dimensionar, y quizás irreversibles, pues en su MIA la empresa no presenta el  sustento técnico suficiente para garantizar lo contrario. 

Perfect Day: ¿para quién?  

El proyecto Perfect Day de Royal Caribbean es un parque turístico masivo para cruceros  que pretende recibir hasta 21,000 visitantes al día en una localidad de apenas 3,000  habitantes. Aunque la empresa afirma que se trata de un desarrollo “controlado”, el  análisis realizado por Greenpeace México destaca una serie de elementos que dan  cuenta de un conjunto de carencias y vacíos que hacen del instrumento de evaluación  de impactos una simulación. 

En términos generales, la descripción del proyecto se realiza con el propósito de  enmascarar sus efectos reales, pues a lo largo del documento la empresa minimiza  impactos y no transparenta información clave, presentando medidas que no permiten  verificar ni controlar todos sus impactos. Así, entre las principales omisiones  encontradas, destacan las siguientes: 

Deforestación de manglares protegidos El punto de mayor sensibilidad y vulneración  del proyecto lo representa el manglar. La construcción del megaparque implica  desmontar más de 16 hectáreas de cobertura vegetal , hecho que provocaría la  indudable pérdida de hábitat para la fauna de la zona, así como una menor infiltración  de agua al subsuelo; a esto se suma la erosión del suelo y la ruptura de corredores  biológicos entre selva y manglar, omitiendo por completo que se trata de una zona de  transición ecológica en la que se conectan ambos ecosistemas. Esta acción pondría en  riesgo a tres especies de mangle: Rojo, Blanco y Botoncillo, las cuales se encuentran  bajo la categoría de especies amenazadas. La empresa niega la presencia y la  influencia del manglar en el área de desmonte del predio y con ello, intenta eludir  restricciones legales.  

Alteración del acuífero. La empresa pretende construir amplias albercas sobre el  suelo deforestado, lo cual provocaría la reducción de la capacidad de infiltración de  agua al subsuelo. Mahahual constituye un sistema kárstico. Eso significa que el suelo  es poroso y que el agua no corre por la superficie, sino que circula a nivel subterráneo,  lo que indudablemente implicaría que las obras de la superficie afectarán directamente  al acuífero. El verdadero impacto, por ende, se produciría bajo tierra, pero este elemento  no fue estudiado. El estudio solo evaluó cambios en el flujo superficial del agua, dejando  de lado elementos de importancia como rutas subterráneas. El proyecto planea extraer  agua con pozos, inyectar agua salobre y residual al subsuelo, manejar más de 7,000  m³ diarios de aguas residuales, pero los impactos al acuífero no fueron evaluados. 

Riesgo para especies en peligro de extinción. La MIA del proyecto no logra medir  realmente el número de animales que habitan en el territorio, hecho que cambia por  completo la evaluación del daño y de sus dimensiones reales. En su estudio, la empresa  únicamente da cuenta de 39 especies de fauna dentro del predio, pero el análisis  independiente identificó que podrían existir al menos 306 especies en la zona, de las  cuales 45 están en riesgo de extinción o protección especial según la ley mexicana. El  impacto implicaría no sólo el exterminio de especies vitales, sino la fragmentación  directa de su hábitat. El estudio subestima la cantidad real de especies y omite algo  muy grave, pues frente al predio existe un sitio de anidación de tortuga blanca, el cual  no fue evaluado adecuadamente. La propia MIA reconoce especies protegidas,  catalogadas en peligro de extinción de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010, entre  las que se encuentran el ocelote y la tortuga blanca, mientras que el análisis  independiente añade la presencia potencial de especies como el jaguar, mono araña,  tortuga caguama, y la tortuga carey, también en peligro de extinción. Esto significa que  el proyecto aumentará la presión sobre poblaciones que ya están al límite de  desaparecer. 

Exceso de residuos. La generación de residuos y su disposición final conforma otra  de las omisiones más graves del proyecto, pues la localidad de Mahahual no cuenta  con un sitio habilitado para su destino. No obstante, el parque establece la generación  de un conjunto de 130,124 toneladas de residuos de construcción; 269 toneladas  anuales de residuos sólidos durante las obras; 6,336 toneladas de basura al año cuando 

el parque entre en operación y hasta 23,500 personas diarias entre turistas y  trabajadores (es decir, el equivalente a una pequeña ciudad sin basurero). No existe un  plan real para el manejo de los residuos, ya que la empresa pide que primero se le  autorice el proyecto, y tampoco sustenta mediante ningún estudio que el ecosistema  pueda soportar 21,000 turistas diarios. Además, tampoco se cuenta con un análisis que  permita estimar la capacidad de carga, impactos acumulativos, entre otros aspectos. 

Aspectos sociales y económicos. Para la operación del megaparque, la empresa no  hace un estudio sobre las implicaciones que un escenario de turismo masivo podría  ejercer sobre el uso del agua, lo cual podría implicar una competencia directa con las  necesidades de la población en el acceso a este recurso. Además, el análisis de  Greenpeace señala riesgos potenciales de encarecimiento de la canasta básica,  desplazamiento de negocios locales, acaparamiento de recursos, privatización del  territorio y la conformación de una economía de enclave, dependiente de cruceros – pues el dinero no necesariamente se queda en la comunidad- que, sin embargo,  tampoco fueron evaluados. 

De acuerdo con el análisis de Greenpeace, los elementos que la empresa señaló en su  MIA reflejan apenas una parte de los aspectos reales de las afectaciones en el corto,  mediano y largo plazo, los cuales tampoco contemplan al momento elementos  indirectos que este megaproyecto supondría en otros ejes. Ante esto, la organización  hace un llamado para que la SEMARNAT niegue a Royal Caribbean la autorización de  impacto ambiental respectiva, y que garantice el respeto al territorio, sus comunidades  y la participación ciudadana durante el proceso de evaluación.  

El futuro del desarrollo sustentable y comunitario, así como la habitabilidad de  Mahahual, se enfrentan a un momento decisivo, luego de que la semana pasada fuera  otorgada la suspensión definitiva al Programa de Desarrollo Urbano que rige a  Mahahual, dentro de un amparo promovido por la asociación Defendiendo el Derecho  a un Medioambiente Sano (DMAS). Sin embargo, pese a conformar una acción de  importancia crucial, la SEMARNAT aún deberá decidir si otorgar o no la autorización  ambiental solicitada por Royal Caribbean.  

Frente a este hecho, Greenpeace México se une al llamado de la comunidad de  Mahahual y reitera que todo proyecto debe realizarse con apego estricto a la ley,  coherencia jurídica y respeto a los derechos de la comunidad y al medio ambiente. 

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