CIUDAD DE MÉXICO.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó diversas visitas de inspección en el estado de Chihuahua para atender denuncias relacionadas con afectaciones al medio ambiente, entre ellas la construcción de una tienda de conveniencia dentro del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) Médanos de Samalayuca y la operación de dos empresas dedicadas a la fundición de metales.
El 19 de agosto, personal de la Profepa inspeccionó una construcción con la leyenda “Del Río”, ubicada dentro del Área Natural Protegida APFF Médanos de Samalayuca, municipio de Juárez. Durante la diligencia se constató la construcción de aproximadamente 303 m², una plancha de concreto para 23 cajones de estacionamiento, alumbrado, un transformador, un anuncio comercial y una barda de aproximadamente 30 metros de longitud, además de ocho pinos de ornato.
Al solicitar la documentación correspondiente, no se presentó la Manifestación de Impacto Ambiental, el informe preventivo ni la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Debido al riesgo de daño o deterioro grave a los recursos naturales dentro de un ANP, la Profepa impuso la clausura total temporal de la obra.
En materia de emisiones a la atmósfera, la Profepa también atendió dos denuncias relacionadas con empresas dedicadas a la fundición de metales, una ubicada en el municipio de Chihuahua y otra en Hidalgo del Parral, señaladas por emisiones que afectan a habitantes de las zonas donde operan.
Durante la inspección realizada el 12 de agosto a la empresa ubicada en Hidalgo del Parral, se constató la fundición de hierro y acero mediante hornos que utilizan gas y coque. La empresa no contaba con licencia de funcionamiento, las emisiones no se encontraban canalizadas y no presentó mediciones de los contaminantes generados durante sus procesos.
En otra inspección, realizada el 30 de julio, a una empresa ubicada en el municipio de Chihuahua, se observó un proceso de fundición de aluminio mediante un horno de tipo artesanal que utiliza gas y aceite lubricante usado como combustible. La empresa no presentó la licencia de funcionamiento y sus emisiones no se encontraban canalizadas ni contaba con mediciones de contaminantes que permitieran determinar si cumplían con los límites establecidos en la normatividad ambiental.
Ante estas irregularidades y considerando el principio de precaución, la Profepa determinó imponer la clausura total temporal de ambas empresas, debido al riesgo de contaminación y de afectaciones a los ecosistemas y a la salud pública.
La Profepa continuará con los procedimientos administrativos correspondientes y dará seguimiento a cada uno de los casos para verificar el cumplimiento de las disposiciones ambientales aplicables.

