Desigualdad climática: una brecha de 15ºC separa a Morumbi y Paraisópolis en el verano en São Paulo

Esta disparidad no es casual. La investigación que realizó esta medición, llevada a cabo por el Centro de Estudios de Favelas (Cefavela) de la Universidad Federal del ABC (UFABC), muestra que en las 1.359 favelas de São Paulo, donde viven 1,72 millones de personas en apenas el 4% del territorio urbano, la temperatura superficial promedio suele superar los 40 °C durante la temporada más calurosa.
En 2020, vecinos de Morumbi, uno de los barrios más ricos de São Paulo, pidieron a la Alcaldía erigir un muro de tres metros de altura para aislar un parque público que se estaba construyendo en el límite con Paraisópolis, la segunda favela más grande de la ciudad. EFE/ Isaac Fontana ARCHIVO

São Paulo (EFE) – En 2020, los residentes de una zona acomodada del barrio de Morumbi en São Paulo solicitaron al gobierno municipal la construcción de un muro de tres metros de altura para aislar un parque público que se estaba construyendo en la frontera con Paraisópolis, la segunda favela más grande de la ciudad.

La solicitud fue rechazada, pero las imágenes satelitales revelaron que ya existe una frontera invisible y asfixiante entre estas dos áreas tan diferentes en términos de poder adquisitivo: una diferencia de temperatura que puede alcanzar los 15 °C.

Mientras que en las calles arboladas de Morumbi los termómetros en una tarde de verano de 2024/2025 rondaban los 30 °C, a pocos metros de distancia, en la favela de más de 58.000 habitantes, la temperatura superficial alcanzaba los 45 °C.

Esta disparidad no es casual. La investigación que realizó esta medición, llevada a cabo por el Centro de Estudios de Favelas (Cefavela) de la Universidad Federal del ABC (UFABC), muestra que en las 1.359 favelas de São Paulo, donde viven 1,72 millones de personas en apenas el 4% del territorio urbano, la temperatura superficial promedio suele superar los 40 °C durante la temporada más calurosa.

Víctor Nascimento, uno de los investigadores de este estudio, explicó a EFE que la alta densidad de viviendas, construidas con hormigón, fibrocemento o techos metálicos, y la escasa cantidad de ventanas para permitir la ventilación cruzada, transforman las casas en auténticos hornos.

Señala que combatir el calor se vuelve aún más difícil debido a la falta de servicios básicos de agua y electricidad en muchos hogares, donde frecuentemente se utilizan conexiones ilegales.

Esta precaria situación habitacional se ve agravada por problemas en la planificación urbana. Según el Observatorio del Clima, muchas ciudades están tomando decisiones que contradicen la adaptación al cambio climático.

La falta de inversión en drenaje pluvial, saneamiento ambiental integral e infraestructura sostenible en las periferias debilita la gestión de riesgos y deja a las comunidades desprotegidas contra inundaciones, deslizamientos de tierra y olas de calor.

Según Thaynah Gutierrez, secretaria ejecutiva de la Red de Adaptación Antirracista, el calor extremo en las favelas «profundiza las desigualdades del racismo ambiental».

Detalla que la ciudad sufre una separación entre lo que los investigadores llaman «zonas de sacrificio» en la periferia, desprovistas de árboles e infraestructura básica, mientras que los barrios con niveles socioeconómicos más altos disfrutan de equilibrio térmico y vegetación.

«El hecho de que se permitiera construir las periferias solo con concreto, con lo que los residentes tenían a mano para construir sus casas, hizo que estos espacios fueran muy inadecuados en el contexto de la crisis climática que enfrentamos», dijo.

Para Gutierrez,No es viable «seguir con la narrativa» de que «la gente ni siquiera debería haber ocupado estos territorios».

«Tras 40 años de ocupación, es demasiado tarde para decir que la gente no debería vivir allí. Ahora es responsabilidad de las autoridades públicas reconocer el error y brindar apoyo para que estas viviendas sean más resilientes», afirmó.

Por lo tanto, las organizaciones sociales exigen reformas estructurales e inversiones prioritarias en territorios vulnerables.

Una de las principales demandas es la aplicación de la ley federal de 2008 sobre Asistencia Técnica para Vivienda Social, que garantiza a las familias de bajos ingresos el derecho a asistencia técnica gratuita de arquitectos e ingenieros para diseñar, construir, renovar o regularizar viviendas sociales.

Esto, entre otras cosas, permitiría planificar la renovación de viviendas con ventanas estratégicamente ubicadas, techos verdes y aislamiento térmico, así como incorporar límites térmicos obligatorios en nuevos proyectos de vivienda.

Los desafíos climáticos de las periferias se encuentran entre los principales temas discutidos en la cuarta edición del Foro Latinoamericano de Economía Verde (FLEV), organizado por la Agencia EFE en São Paulo el 3 de septiembre.

El evento fue patrocinado por ApexBrasil y WWF-Brasil, y contó con el apoyo de AYA Earth Partners, Imaflora y el Observatorio del Clima. EFE

En 2020, vecinos de Morumbi, uno de los barrios más ricos de São Paulo, pidieron a la Alcaldía erigir un muro de tres metros de altura para aislar un parque público que se estaba construyendo en el límite con Paraisópolis, la segunda favela más grande de la ciudad. EFE/ Isaac Fontana ARCHIVO

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